15 de noviembre de 2009

yA eRa hOrA


No intentaré parafrasear a gente que tiene más facilidad que yo para la escritura. Sólo diré que echaba de menos poder sentarme delante de la pantalla que me abre (y me cierra) tantos horizontes, para volver a volcar (de nuevo) una serie de pensamientos que se me vienen a la cabeza. La última vez que se publicó y se actualizó este blog fue a finales del mes de agosto. Por esta razón, y como la vida a veces te sorprende y te hace de nuevo ver estrellas, me dispongo a hablar. Mientras escribo esto, escucho canciones de un programa genial que existe por la red. Me da rabia no saber escribir como antes lo hacía, no practicar lo suficiente, pero como dice un buen amigo, no siempre disponemos de todo el tiempo necesario para hacer todo lo que queremos hacer.

Después de estas cortas divagaciones, y escuchando una canción que trasmite (me he vuelto un poco más tolerante en cuanto a escuchar distinta música), me enorgullezco de la grandeza de las personas. Me explico: es muy fácil caer en el tópico (caigo en él constantemente) de renegar de nuestra condición. A veces, todavía consigue sorprenderme algo que me hace sentirme orgulloso de las personas. Porque aunque somos capaces de hacer cosas atroces con otros semejantes (como dejarles sin comida, por ejemplo), a veces, siento que todo se podría solucionar. Como siempre, soy un poco soñador, pero ahora es mejor soñar, cambiar y disfrutar... TRUCHO