21 de junio de 2009

ciEntíFicOs


Llevo ya unos días pensando en escribir. Siempre se suele hacer al terminar el curso, por aquello de hacer balance desde la distancia...Pues bien, hoy voy a escribir, pero sobre un tema inesperado que ha llegado a mí de casualidad o causalidad (nunca se sabe).

Quiero hablar de las personas con interés por las cosas, por curiosidad, por su afán de saber siempre un poco más, por aquellas personas que tienen ganas de conocer el mundo donde viven, ya sea por aficiones y pasiones , por sus ganas de escribir, componer o coleccionar insectos. El mundo que nos rodea, cada vez más masificado, globalizado, no nos deja ver nuestro pasado. Ahora tenemos la ventaja (o inconveniente) de tener internet, TDT y un montón de gilipolleces que sirven para hacernos la vida más fácil. Yo no sé si lo que hacen es facilitarnos (evidentemente, todo se hace mucho más rápido) o nos están volviendo medio idiotas.

Habrá mucha gente que diga: -Te estás comunicando a través de Internet.

Cierto.

- Miras muchas veces Internet a lo largo del día.

Cierto.

Pero tengo inquietudes, curiosidades y mi vida no se limita a meterme delante de la pantalla y nada más. Últimamente, en casos cercanos, o casos de gente que conozco, veo que la gente se limita a vivir en casa, en Internet, con la puta televisión con el programa de moda, y no hacen nada más.

Quizás (como muchas veces me ocurre) soy un tanto exagerado, pero: ¿Dónde están esas tardes de juventud tirados en un parque? ¿Dónde quedaron las búsquedas de las enciclopedias? ¿Qué ha sido del espíritu del café? ¿Ya no queda nada?

Espero que sí.

Os muestro una foto de un genio, que decía que le parecía más difícil tocar el violín que descubrir todo lo que descubrió. Da que pensar ¿no?

3 de junio de 2009

cALoR...

Llegan los agobios de fin de curso. El tiempo no acompaña, ya que la temperatura que está haciendo últimamente es bastante sofocante. Falta de sueño, angustia, prisas a última hora... Es imprescindible estar relajado, respirar, comer bien, descansar (pues un buen descanso es tan importante como una buena sesión de estudio) y aprovechar el tiempo. Ojalá pudiera aplicar yo esto. Esta teoría está genial, pero cuando tienes treinta y tantos grados, un ventilador haciendo ruido y un montón de cosas en la cabeza es complicado concentrarse. Aun así se intenta, y de la mejor forma posible. Llegan los agobios, pero el final está cerca. Ánimo