Sin más. No ha habido motivo para no escribir. Quizás la pereza, quizás la desgana. Tiempos de sueños (con personas, con metas) y de decepciones. Crecer, madurar, a veces no me gustaría ser mayor. Yo, creo, sigo siendo un niño por dentro. Pensamientos vertidos al vacío de Internet. ¿Por qué? ¿por ego? No creo. Quizás quiero mostrar algunas cosas a gente que lo lee, o no...Quién sabe, eternas dudas.
30 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)